Planta amenazada busca polinizador eficiente
- mutualislab
- 12 jun
- 3 min de lectura
Actualizado: 16 jun

La planta y el problema
El pico de El Sauzal (Lotus maculatus) es una leguminosa endémica de Canarias catalogada en la Lista Roja de la UICN como “En Peligro Crítico”. Actualmente, parece ser que esta planta solo cuenta con una pequeña población natural en la costa norte de la isla de Tenerife. El Cabildo Insular de Tenerife, como administración pública responsable, ha hecho un importante esfuerzo para la conservación de la especie, tanto en su población natural como en diversas repoblaciones llevadas a cabo a lo largo de la costa norte de la isla. Sin embargo, es muy difícil constatar la regeneración natural de la población en las diferentes plantaciones realizadas.
Dado que la regeneración natural de esta planta depende mayoritariamente de la producción de semillas, era de vital importancia conocer si los individuos estaban siendo polinizados. Debido al color de sus flores y otros rasgos, tradicionalmente se ha pensado que el pico de El Sauzal es una planta polinizada por aves. Sin embargo, hasta la fecha, no habíamos visto pájaros visitando sus flores. Por lo tanto, intentamos saber si esta planta amenazada podría depender de algún animal para la producción de frutos y semillas.
Los experimentos
Lo primero que hicimos fue un experimento de exclusión en el que las flores fueron metidas en bolsitas de tela para evitar su interacción con animales. Así, nos dimos cuenta de que las flores necesitan ser visitadas por animales para producir frutos con semillas. Es decir, necesitaban de animales que polinizasen sus flores. Si no, la flor moriría sin producir frutos ni semillas

En segundo lugar, nos detuvimos a observar qué animales estaban entrando a las flores. De esta manera, descubrimos que las flores eran visitadas principalmente por la abeja de la miel (Apis mellifera), una especie de abeja solitaria (Lasioglossum arctifrons) y el lagarto tizón (Gallotia galloti). Como preveíamos, las visitas florales por parte de aves continuaron sin ser registradas. Además, observamos que las abejas de la miel actuaban como ladronas de néctar, ya que accedían al mismo a través de la base exterior de los pétalos, sin posibilidad de tocar las enteras o el estigma (lo que es fundamental para una polinización eficaz). Las únicas dos especies que podrían tocar las anteras o el estigma durante sus visitas florales fueron la abeja solitaria y el lagarto tizón.
Una pregunta "disparatada" y una respuesta sorprendente
A raíz de nuestras observaciones, nos surgió la siguiente pregunta: ¿podrían los lagartos transportar el polen adherido a sus escamas? Para responderla, capturamos lagartos y comprobamos si llevaban polen en su cabeza y cuello. Además, evaluamos si las plantas que recibían más visitas por alguno de los tres visitantes florales producían una mayor cantidad de frutos. Sorprendentemente, no solo encontramos granos de polen en el cuerpo de los lagartos, sino que las plantas que recibieron más visitas florales por parte de estos animales produjeron más frutos que las que recibieron menos visitas. Por otra parte, las frecuentes visitas de las abejas de la miel disminuyeron la producción de frutos, mientras que la cantidad de visitas hechas por la abeja solitaria no tuvo efecto alguno sobre la fructificación. Concluimos, por lo tanto, que, a falta de pájaros que la polinicen, la conservación de esta planta “En Peligro Crítico” depende de su interacción mutualista con los lagartos tizones. Descubre más detalles aquí.
Comentarios